miércoles, 23 de noviembre de 2011

EN LOSAS DE CONCRETO

Las losas de concreto tienen una diferencia fundamental con las paredes y es que en ellas, por su posición horizontal, el agua escurre con mayor dificultad, máxime si no cuentan con una adecuada pendiente, lo que ocasiona que el agua se encharque. Esto hace que las losas presenten muchos problemas de filtraciones.
Lo primero que debemos revisar es si existe la pendiente necesaria para que el agua no se escurra. La mínima recomendable es de un 3%. Luego se debe verificar que los ángulos que se forman entre la losa y las paredes sean achaflanados, para evitar la posible filtración en los cambios de plano o juntas de construcción.
En las losas de techo se instalan tuberías y accesorios que se anclan a ellas, por lo que se debe sellar cualquier posible foco de filtración. Luego se sellarán todas las juntas y grietas, para finalmente aplicar el impermeabilizante.
A la hora de definir el impermeabilizante ideal para una losa, se debe tomar en cuenta el tránsito que soportará, ya que la fricción puede dañar la película. En losas de techo, una muy buena opción es el manto asfáltico, formado por una mezcla de asfalto con una membrana granulada, cuyo grosor dependerá de ese tránsito. Este tipo de material proporciona una impermeabilización fuerte y duradera, ya que posee excelentes propiedades de flexibilidad, resistencia a la deformación y recuperación elástica.
En primer término se aplica una imprimación de emulsión asfáltica, que funciona como adherente, para luego calentar el manto, que proveerá una adherencia adecuada a la losa. Este tipo de impermeabilizante debe ser aplicado por especialistas, ya que se requieren herramientas y equipos especializados.
En losas de techo en las que el tránsito será mínimo o nulo se pueden utilizar impermeabilizantes cementicios o acrílicos, los cuales brindan una adecuada protección a la superficie.

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